Agricultores familiares alertan por la derogación de una normativa clave para el sector

Desde la Federación Nacional Campesina advirtieron que la reciente decisión del Gobierno nacional de derogar una normativa específica para la Agricultura Familiar genera un escenario “alarmante” que pone en riesgo la continuidad de cientos de pequeños y medianos productores en el país.

Eliminación de un marco regulatorio para la Agricultura Familiar

El ingeniero agrónomo Pablo Benetti, integrante de la Federación Nacional Campesina de Entre Ríos, cuestionó la resolución que dejó sin efecto el Capítulo XXXIII – De los Productos Provenientes de la Agricultura Familiar del Reglamento de Inspección de Productos, Subproductos y Derivados de Origen Animal.

Según explicó, la medida se formalizó a través de la Resolución 62/2026, publicada el 22 de enero en el Boletín Oficial, y forma parte de un proceso de eliminación sistemática de normativas vinculadas al sector.

“Pareciera que se buscó el término Agricultura Familiar en leyes y reglamentos para eliminar todo lo que lo contuviera”, señaló Benetti.

Un capítulo que habilitaba procesos productivos diferenciados

El Capítulo XXXIII había sido incorporado en 2015 tras años de debates y gestiones, con el objetivo de crear un marco regulatorio específico para la faena, el procesamiento y la comercialización de producciones de pequeña escala.

Esta normativa contemplaba procesos adaptados a la realidad de las unidades productivas familiares, garantizando condiciones sanitarias e inocuidad alimentaria, pero sin exigir los mismos requisitos que a las grandes industrias frigoríficas.

El impacto en proyectos de producción avícola a pequeña escala

Uno de los proyectos afectados por la derogación es el de las Unidades Avícolas Familiares Integradas (UAFI), una iniciativa impulsada oportunamente por el Senaf junto a equipos técnicos de distintas provincias.

Estas unidades preveían módulos de crianza a baja escala, de aproximadamente 500 pollos, con faena en frigoríficos diseñados específicamente bajo las normas del capítulo ahora derogado.

“El objetivo era integrar a los agricultores familiares en una cadena formal de producción, abasteciendo mercados locales y evitando prácticas informales”, explicó el profesional.

Requisitos industriales que excluyen a pequeños productores

Con la eliminación de este marco regulatorio, cualquier intento de avanzar en proyectos de faena avícola deberá cumplir los mismos requisitos que grandes frigoríficos, como plantas industriales que procesan miles de aves por día.

Esta situación, según Benetti, vuelve inviable el desarrollo de iniciativas productivas de pequeña escala y profundiza la exclusión del sector.

Reclamo por políticas públicas diferenciadas

Desde la Federación Nacional Campesina insistieron en la necesidad de políticas diferenciadas, acordes a los volúmenes de producción, la cultura y la realidad económica de los agricultores familiares.

“La situación es alarmante y conduce a la desaparición de pequeños y medianos productores, al medir con la misma vara a quienes producen a baja escala y a grandes industrias”, advirtió Benetti.

En ese marco, instó al Gobierno nacional a revertir las medidas adoptadas, reinstalar organismos como el Instituto de Agricultura Familiar y el Senaf, y promover políticas que permitan el arraigo y la producción en el medio rural.


Fuente: AIM

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